Su legado, centrado en la alimentación saludable como pilar de la salud pública, sigue vigente en cada profesional que trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas a través de la educación alimentaria.
Escudero describió, a principios del siglo XX, las cuatro leyes de básicas de la alimentación orientada a una vida saludable.
La misma debe ser suficiente, completa, armónica y adecuada.
En este 2025, el Día del Nutricionista invita a reflexionar sobre el rol fundamental que cumplen estos profesionales en un contexto donde las enfermedades crónicas no transmisibles, el sobrepeso infantil y los trastornos alimentarios siguen en aumento.
La tarea del nutricionista trasciende la consulta: está en las escuelas, en los hospitales, en los medios de comunicación, en la investigación, en el deporte y en cada espacio donde la alimentación incide en la salud.
Este año, el lema que recorre distintas campañas institucionales es “Nutrición con ciencia, conciencia y compromiso”, recordando que una buena alimentación no es una moda, sino una herramienta preventiva clave que debe construirse con información confiable, acceso a alimentos saludables y políticas públicas que acompañen.
Desde aquí, saludamos a quienes eligen esta vocación con sensibilidad, profesionalismo y pasión.
¡Feliz día del nutricionista!








