jueves, 25 de junio de 2026

Ciro y Los Persas


 Ciro y los Persas es una de las bandas de rock más convocantes de Argentina. 
Fue formada en 2009 por el cantante, compositor y armoniquista Andrés Ciro Martínez, tras la disolución de su legendario grupo anterior, Los Piojos. 
Con múltiples discos de platino y Premios Gardel, el grupo ha marcado la escena musical.Inicios y Consolidación (2009-2015)Tras el fin de Los Piojos en abril de 2009, el líder Andrés Ciro Martínez armó rápidamente un nuevo proyecto. Acompañado por Juan Gigena Ábalos (guitarra), Juanjo Gaspari (guitarra), Broder Bastos (bajo), Lulo Isod (batería) y Chucky de Ipola (teclados), la banda debutó en vivo y lanzó su álbum debut Espejos (2010), certificado doble platino. 
Ese mismo año tuvieron el hito de ser teloneros de Paul McCartney en el Estadio River Plate.Para 2012 publicaron 27, un trabajo ovacionado que consolidó el sonido rockero y las baladas características del líder de la banda.
Evolución y Formatos Sinfónicos (2016-2023)
La banda continuó expandiendo su discografía con trabajos como Naranja Persa (2016) y Naranja Persa 2 (2018). Además de llenar estadios, el grupo ha realizado importantes colaboraciones y explorado nuevos formatos. 
En 2021 lanzaron los proyectos sinfónicos Guerras y Sueños (un viaje en el tiempo), grabados junto a la Orquesta Filarmónica de Mendoza, donde reinterpretaron clásicos de toda su trayectoria. 
Actualidad
Con una base de seguidores masiva y fiel, la agrupación sigue vigente llenando estadios y escenarios en todo el territorio argentino. 
Entre sus últimos trabajos se destacan los lanzamientos inéditos «El Garca» y «Danza en la sombra».

miércoles, 24 de junio de 2026

Magnificar

Hay muy pocas cosas en esta vida que realmente importen. Cuando las cosas se ponen difíciles. 
De hecho, se puede reducir a una sola cosa. Un regalo maravilloso y abarcador que hemos recibido. 
Amor. Así que, si necesitas magnificar las pequeñas cosas cada día, asegúrate de que sean cosas que difundan magia y no miseria. 
Magnifica la belleza que te rodea. 
Las pequeñas bondades que, una vez que se propagan, se vuelven infinitas. 
La generosidad reconfortante de la naturaleza, el poder sanador de la risa y la música. 
La nueva página en blanco que recibes al abrir los ojos cada mañana. 
Haz que estos tesoros sean inmensos, amigos míos. 
¿Todo lo demás? Realmente importa muy poco. 
Donna Asbworth
Donna Ashworth es una poeta escocesa que figura en la lista de los libros más vendidos del Sunday Times.
 
Saltó a la fama en 2020 cuando sus poemas sobre el confinamiento por la COVID-19 en el Reino Unido se leyeron en un vídeo viral para recaudar fondos para el NHS (Servicio Nacional de Salud). 
Posteriormente, se le atribuye haber contribuido a que las ventas de poesía alcanzaran niveles récord en el Reino Unido, con ventas impresas de sus libros que se acercaban al medio millón en 2026

martes, 23 de junio de 2026

Reflexión atribuida a Vincent Van Gogh.

"Dicen que cada átomo de nuestro cuerpo formó parte una vez de una estrella. 
Quizás no nos marchemos.  
Quizás volvemos a casa". 
Atribuida a Vincent Van Gogh. 
(Dedicado muy especialmente para los que añoran a seres que ya no están entre nosotros.)

lunes, 22 de junio de 2026

NORAH

Norah, en todos nuestros juegos, era siempre el caudillo; yo, el rezagado, el tímido y el sumiso. 
Ella subía a la azotea, trepaba a los árboles y a los cerros; yo la seguía con menos entusiasmo que miedo. En la escuela el contraste se repitió. 
A mí me intimidaban los chicos pobres y me enseñaban con desdén el lunfardo básico de aquellos años; no dejaba de sorprenderme que en casa no me hubieran instruido en las voces más comunes del habla.
Mi hermana, en cambio, dirigía a sus compañeras. 
A algunas, las más tontas, les refería complejas y disparatadas historias que ellas no han acabado aún de entender. 
Nuestro breve universo era cerrado. 
En casa tuvimos libertad, no fuimos asediados con restricciones; mi padre, profesor de psicología, creía que son los chicos los que educan a los mayores. 
Con una de nuestras abuelas hablábamos de un modo y con otra de otro; el tiempo nos enseñaría que esos dos modos eran la lengua castellana y la lengua inglesa. 
Cuando era muy niña Norah no aceptaba una golosina si no me daban la mitad...
JORGE LUIS BORGES

domingo, 21 de junio de 2026

Solsticio de invierno 2026

A las 05:24 del 21 de junio (hora oficial argentina) tuvo lugar el solsticio de junio, fenómeno astronómico que marca el inicio del invierno en el hemisferio sur y que lleva también a denominarlo “solsticio de invierno”.
La fecha coincide con el momento en que se registra la menor cantidad de horas de luz diurna y la noche más extensa del año. A partir de entonces, la duración del día comenzará a incrementarse gradualmente, hasta llegar al equinoccio de septiembre, que marcará el inicio de la primavera en nuestro hemisferio.
El término “solsticio” proviene del latín sol y sistere (“detenerse”) y describe el instante en que el Sol alcanza su máxima declinación aparente antes de invertir su recorrido anual.
Todos los años, cuatro fenómenos astronómicos marcan el cambio de las estaciones: los equinoccios dan comienzo al otoño y la primavera; y los solsticios, que inician el invierno y el verano, siempre de acuerdo al hemisferio en el que nos encontremos. 
 El invierno, una temporada que se caracteriza por las bajas temperaturas, menos horas de luz y, en consecuencia, los días más cortos. 
Mientras el hemisferio sur inicia la estación invernal, el hemisferio norte da la bienvenida al verano y disfruta de la jornada más extensa del año. 
Un mismo acontecimiento astronómico, dos realidades estacionales opuestas.

sábado, 20 de junio de 2026

21 de Junio: Día del Padre

Hoy es el día del padre sin mi padre. 
Ninguna persona es la misma después de la muerte del padre. 
Dice Freud que esa pérdida es el acontecimiento más importante en la vida de un ser humano. 
Es verdad, yo no soy la misma persona. 
Estoy en pleno proceso de elaboración de ese duelo y de transformación. 
Hace muchos años que se me fue y lo sigo necesitando todos los días. 
Es que cambian muchas cosas. Las prioridades de la vida, por ejemplo.
Me ayudó un concepto que Santiago Kovadloff me dió con el pésame: 
nuestros padres dejan de estar a nuestro lado y pasan a estar adentro nuestro.
Fue un gran hijo, un gran padre y un gran abuelo. 
Pocas palabras y mucho ejemplo. Fuimos, somos y seremos, continuidad en la sangre.


No me entra en la cabeza que existan hijos peleados con padres y viceversa. 
No sabría cómo vivir sin ese combustible y ese afecto. 
Me estremezco de solo pensar en ellos. En mi viejo y en mi hijo. 
En sentirme un eslabón entre ambos. 
En haber experimentado en el cuerpo el paso de los años y los distintos roles que la vida nos va dando. Era curioso, inteligente, siempre quería saber y aprender más.
Hoy pruebe algo que le recomiendo desde el alma. Sin que su padre se de cuenta, sígalo profundamente con la mirada. Atenta y minuciosamente. Descubra en sus arrugas, las arrugas que a usted le van creciendo. En esas canas, sus propia canas. Descubra todos los gestos que usted heredó.
 ¿No me diga que tienen la misma forma de caminar? ¿Vió, que le dije? ¿Cómo le decía su madre en aquella vieja casa de la infancia? ¿Cómo le decía? 
Nene, vos sos igual a tu padre!!! Le recomiendo que repita la operación mirada profunda con su hijo. Abra los ojos hasta el cerebro, abra los poros, déjese invadir por ese aroma maravilloso que viene de la cocina. Reconozca que el pibe es ansioso porque usted lo es. Que cuenta las cosas con pasión porque lo aprendió de chico. Descubra en su hijo esa mirada húmeda y esa sonrisa que tiene tanto de usted y de su padre. Y del padre de su padre. Hoy es ideal para practicar esto que le digo. Pregúntele a su padre y a su hijo como ándan y tomese todo el tiempo para escucharlos. 
Hagan un campeonato de chistes mientras esperan el almuerzo familiar. 
Saquele el cuero a las mujeres empezando por su propia madre y después abrácela y dele un beso en la mejilla, un beso que haga mucho ruido y que contagie. Confiese que la quiere mucho. 
Y si puede cante, cante con su hijo y con su padre y con toda la familia. Cante por la alegría y por la esperanza. Cante para no llorar o cante y llore si quiere. 
Pero viva este domingo con toda la intensidad que pueda. 
No cuesta un peso y vale oro. 

Fragmentos extraídos de la Editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre 18-06-24

viernes, 19 de junio de 2026

20 de junio: Día de la bandera

El 20 de junio es el Día de la Bandera en Argentina. Así fue establecido por ley en el año 1938 durante la presidencia de Roberto M. Ortiz. 
La fecha fue elegida para homenajear a su creador, Manuel Belgrano, fallecido en esa jornada del año 1820. 
La conmemoración del Día de la Bandera en las escuelas constituye una oportunidad para homenajear a Belgrano, así como para reflexionar acerca del origen y el significado de los símbolos nacionales, del lugar que ocuparon en otros momentos de la historia y del que ocupan en la actualidad. 
En las conmemoraciones escolares, los acontecimientos que se recuerdan y las personas que se homenajean suelen adquirir un carácter atemporal, como si su existencia y sus acciones hubieran tenido como objetivo “la posteridad” y no la transformación de la sociedad en la que vivían. 
Esto puede evitarse situando hechos y actores en su contexto, presentando los acontecimientos del pasado que se evocan como el tiempo presente que les tocó vivir a otros protagonistas. 
Contextualizar la actuación de Belgrano y la creación de la bandera permite conocer el significado que tuvieron en su época. 
En este sentido, es necesario presentarlos como hechos unidos inextricablemente a las guerras de la independencia y al espíritu de la Asamblea del Año XIII. 
También hay que tomar en cuenta su simultaneidad con los procesos de construcción de Estados nacionales, tanto en Europa como en América, en los que no faltaron los símbolos y los héroes. 
Un poco de historia La Primera Junta de Gobierno -establecida el 25 de Mayo de 1810-, y los gobiernos provisionales que la sucedieron, enviaron expediciones militares para asegurarse el reconocimiento en los distintos territorios que integraban el Virreinato del Río de la Plata. 
En varios lugares, los enviados encontraron la oposición de los realistas. 
En Córdoba y en Paraguay, las resistencias fueron vencidas -por las armas o mediante negociaciones- relativamente rápido. 
En Montevideo, en cambio, persistieron durante algunos años. Pero los focos de oposición más intransigentes se registraron en el Alto Perú (actual territorio de Bolivia). 
Esta región era muy importante -tanto para los partidarios de la revolución como para los que defendían la continuidad de la colonia española- por la presencia de minas de plata, de la Casa de la Moneda y la Caja Real de Potosí.
Aunque era abogado y no militar de carrera, Belgrano tuvo que dejar su lugar como secretario de la Junta para dirigir la expedición al Paraguay. 
Mientras estaba en Asunción (1811), la Junta le encomendó asegurar el paso del Río Paraná instalando guarniciones de artillería en las márgenes del río, para impedir el paso de naves enemigas río arriba. Justamente, mientras las instalaba cerca de la Villa del Rosario (hoy ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe), Belgrano decidió crear un estandarte para las tropas de las Provincias Unidas. 
 El 27 de febrero de 1812, se izó por primera vez la bandera. 
Ese mismo día Belgrano recibió la orden de marchar a tomar el mando del Ejército del Norte, que estaba en retirada desde la desastrosa derrota de Huaqui, ocurrida en junio de 1811. 
El Triunvirato no aprobó la bandera porque era incompatible con la política oficial de mantener la fidelidad a la Corona española. 
Por esa razón, el Ejército del Norte no la utilizó en las batallas de Tucumán (24 de septiembre de 1812) y Salta (20 de febrero de 1813). El 13 de abril, la Asamblea General Constituyente, que había comenzado a sesionar en Buenos Aires el 31 de enero de 1813, adoptó la insignia creada por Belgrano, junto con el Escudo, la Escarapela y la Marcha Patriótica de Blas Parera y Vicente López y Planes, como símbolos de las Provincias Unidas, aunque aún no se había declarado la Independencia. 
Así, al avanzar hacia el Alto Perú, las tropas que se enfrentaron a los realistas retomaron la bandera y la enarbolaron en Vilcapugio (1 de octubre de 1813) y Ayohuma (14 noviembre de 1813). En ambas batallas, el Ejército del Norte fue derrotado. Años más tarde, en 1816, el Congreso de Tucumán, después de declarar la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, aprobó el uso de la bandera de tres franjas, dos en los extremos de color celeste y una central de color blanco (hasta entonces solamente estaban establecidos los colores y se usaban distintos diseños). Los símbolos y las naciones. 
Desde tiempos muy remotos, distintos grupos de las sociedades utilizaron símbolos para identificar las ideas que compartían y, a la vez, reforzar sus lazos de unión. 
Tanto en Europa como en América, durante las primeras etapas de la formación de los Estados nacionales -hacia fines del siglo XVIII y sobre todo durante el XIX-, los líderes de los distintos grupos buscaron formas de identificarse y de diferenciarse de otros grupos. 
Al calor de las luchas se multiplicaron las banderas, las escarapelas o cucardas, así como las canciones alusivas. 
Con el tiempo, los nuevos símbolos nacionales reemplazaron a los tradicionales escudos de armas y estandartes de guerra que se habían utilizado en distintos lugares de Europa desde la Edad Media. 
En todas partes se crearon símbolos que acompañaron los procesos de conformación de los nuevos Estados nacionales y la construcción de las naciones. En nuestro caso también fue así. La aprobación de la escarapela, de la bandera, del escudo y del Himno Nacional son acontecimientos del período revolucionario que expresan, por un lado, las iniciativas de los gobiernos revolucionarios y, por otro, los sentimientos compartidos de una parte significativa de la sociedad en ese momento. 
 Los símbolos nacionales en la época de la Revolución y de las Guerras de la Independencia 
El sentido de la creación de símbolos nacionales se explica en el contexto de las guerras de la independencia y de la búsqueda de consensos para la organización política de los territorios que habían integrado el Virreinato del Río de la Plata. 
Al mismo tiempo que se libraban combates contra los grupos realistas del Interior, los gobiernos establecidos en Buenos Aires convocaban a los partidarios de la Revolución de los distintos pueblos y ciudades del Interior a participar de las iniciativas revolucionarias enviando representantes. 
Entre las primeras convocatorias de este tipo se encuentra la que desencadenó la conformación de la Junta Grande en 1810 y la reunión de la llamada Asamblea del Año XIII. 
En este contexto de combates y de acuerdos políticos, el Triunvirato y la Asamblea General Constituyente adoptaron símbolos que expresaban la pertenencia a una nueva entidad política (que no tenía aún un nombre, un territorio ni una organización definida) y que también era una forma de fortalecer la lucha revolucionaria. 
Durante los primeros tiempos, los nuevos símbolos cumplieron funciones muy diferentes de las que cumplen actualmente. 
La escarapela, que había sido aprobada por el Triunvirato, permitía distinguir a las tropas revolucionarias de las realistas que usaban un distintivo de color rojo. 
La bandera creada por Belgrano, a partir de los colores de la escarapela, se utilizaba como estandarte para los ejércitos. 
El escudo tuvo su origen en el sello que usó la Asamblea del año XIII para identificar sus documentos y que se empleó en el cuño de las primeras monedas criollas. 
La “Marcha Patriótica” que aprobó la Asamblea fue, en sus orígenes, el único símbolo creado para el conjunto de la población. Durante los años que siguieron a su aprobación, las alumnas y los alumnos de las escuelas de primeras letras tenían que cantarlo todos los días; antes de una función teatral el público debía entonarlo de pie y sin sombrero. 
Los escolares también debían acudir una vez por semana -luego se estableció que solo en ocasión de las fiestas cívicas- a entonar el Himno alrededor de la Pirámide en la Plaza de la Victoria, actual Plaza de Mayo.

jueves, 18 de junio de 2026

pase lo que pase

No te pierdas a ti misma, no pierdas la esperanza, no pierdas la dirección. 
Mantente viva, contigo misma, con cada célula de tu cuerpo, con cada fibra de tu piel. 
Mantente viva, aprende, estudia, piensa, lee, construye, inventa, crea, habla, escribe, sueña, diseña. Mantente viva, mantente viva dentro de ti, mantente viva también fuera, llénate de colores del mundo, llénate con paz, llénate en esperanza. 
Mantente viva de alegría. 
Sólo hay una cosa que no debes desperdiciar de la vida, y es la vida misma...
 Virginia Woolf 



Virginia Woolf (1882–1941) fue una destacada escritora británica, figura central del modernismo literario del siglo XX. 
Revolucionó la narrativa con técnicas como el flujo de conciencia y el monólogo interior en obras maestras como La señora Dalloway y Al faro. 
Además, fue una pionera del feminismo con ensayos fundamentales como Una habitación propia.

miércoles, 17 de junio de 2026

Sueños

Aférrate a tus sueños 
porque si los sueños mueren 
la vida es como un pájaro de alas rotas 
incapaz de volar. 
Aférrate a tus sueños 
porque si los sueños se marchan 
la vida es como un campo yermo
cubierto de escarcha. 
Langston Hughes 


Langston Hughes (1901 - 1967) fue una importante figura dentro del "Renacimiento de Harlem", movimiento que defendía la difusión de la cultura y el arte afroamericanos en Estados Unidos.

martes, 16 de junio de 2026

17 de Junio: Día nacional de la Libertad Latinoamericana

El 17 de junio se conmemora el Día Nacional de la Libertad Latinoamericana en recuerdo del fallecimiento del General Martín Miguel de Güemes, defensor de la frontera norte contra la invasión realista, hecho que permitió al General San Martín encarar sus campañas en Chile y Perú. 
Güemes nació en Salta el 8 de febrero de 1785. 
A los 14 años, se incorporó como cadete de una Compañía del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires. 
En junio de 1816, las milicias gauchas al mando del héroe salteño pasaron a desempeñarse como ejército en operaciones continuas al servicio de la Patria. 
 El General Martin Miguel de Guemes murió en el año 1821 en Cañada de la Horqueta, a los 36 años, luego de haber sido herido algunos días atrás en un combate contra el ejército español al mando de José María Valdez. 
Martín Miguel de Güemes nació el 8 de febrero de 1785 en Salta. Inició su carrera militar a los 14 años como cadete en las filas del 3.er Batallón del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires. 
Tuvo un papel destacado en las Guerras de Independencia de América del Sur. 
Güemes fue reconocido por su valor y liderazgo al frente de la División Infernal de Gauchos de Línea que resistió las invasiones realistas en el noroeste argentino, protegiendo así los avances de las campañas libertadoras lideradas por José de San Martín y Simón Bolívar. 
 Además, fue un estrecho colaborador del General José de San Martín y se desempeñó como Jefe de Vanguardia del Ejército de los Andes en la preparación de toma de la ciudad de Lima, último bastión del poder realista. 
 Su muerte, el 17 de junio de 1821, representó una pérdida significativa para la causa independentista. 
Su legado de valor y sacrificio perduran en la memoria colectiva como símbolo de lucha por la libertad.