martes, 20 de octubre de 2026

Dolor, Alfonsina Storni

Quisiera esta tarde divina de octubre 
Pasear por la orilla lejana del mar; 
Que la arena de oro, y las aguas verdes, 
Y los cielos puros me vieran pasar. 
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera, 
Como una romana, para concordar 
Con las grandes olas, y las rocas muertas 
Y las anchas playas que ciñen el mar. 
Con el paso lento, y los ojos fríos 
Y la boca muda, dejarme llevar; 
Ver cómo se rompen las olas azules 
Contra los granitos y no parpadear 
Ver cómo las aves rapaces se comen 
Los peces pequeños y no despertar; 
Pensar que pudieran las frágiles barcas 
Hundirse en las aguas y no suspirar; 
Ver que se adelanta la garganta al aire, 
El hombre más bello no desear amar; 
Perder la mirada, distraídamente, 
Perderla, y que nunca la vuelva a encontrar; 
Y, figura erguida, entre cielo y playa, 
Sentirme el olvido perenne del mar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario