llegas sobre mi carne, trayéndome semilla
de brillantes
miradas, empapado
de azahares.
Pones roja la luna y sollozantes
los álamos cautivos,
pero vienes
¡demasiado tarde! ¡ya he enrollado la noche
de mi cuento
en el estante! Sin ningún viento,
¡hazme caso!,
gira, corazón;
gira, corazón. Aire del Norte,
¡oso blanco del viento!
llegas sobre mi carne
tembloroso de auroras
boreales,
con tu capa de espectros
capitanes,
y riyéndote a gritos
del Dante.
¡Oh pulidor de estrellas! pero vienes
demasiado tarde.
Mi almario está musgoso y he perdido la llave.
Sin ningún viento, ¡hazme caso!,
gira,
corazón;
gira, corazón.
Brisas, gnomos y vientos
de ninguna parte.
Mosquitos de la rosa
de pétalos pirámides.
Alisios destetados
entre los rudos árboles,
flautas en la tormenta,
¡dejadme!
Tiene recias cadenas
mi recuerdo,
y está cautiva el ave
que dibuja con trinos
la tarde.
Las cosas que se van no vuelven nunca,
todo el mundo lo sabe,
y entre el claro gentío
de los vientos
es inútil quejarse.
¿Verdad, chopo, maestro de la brisa?
¡Es inútil quejarse!
Sin ningún viento.
¡hazme caso!
gira, corazón;
gira, corazón.
FEDERICO GARCÍA LORCA
Federico García Lorca fue el poeta y dramaturgo de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX.
Nacido el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros, Granada, fue miembro emblemático de la Generación del 27, un grupo literario que unió de forma magistral la tradición popular con los movimientos de vanguardia europeos como el surrealismo y el simbolismo.
Su vida y su brillante trayectoria intelectual se truncaron de forma trágica a los 38 años, cuando fue fusilado por las fuerzas franquistas el 18 de agosto de 1936, apenas un mes después del estallido de la Guerra Civil española.

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