Siendo un niño se radica por la situación política en la ciudad de Valparaíso en Chile hasta que Hipólito Yrigoyen sube como presidente y deciden regresar.

A los ocho años ya distribuia su tiempo entre los estudios y su ya pasión por la música aprendiendo solfeo, teoría y violín.
Años más tarde comenzó a estudiar piano y composición; a todo esto (por si fuera poco) se dedicó a la práctica del boxeo, que si bien nunca fue su fuerte (ya que su corazón se tiraba mas hacia la faceta artística) lo llevó a ser preseleccionado para los juegos Olímpicos de 1924 a realizarse en la ciudad de Amsterdam.
Su primer tango fue premiado en el concurso de "Disco Doble Nacional" organizado por Max Glucksman, éste se titulaba "Organito de la tarde" al que posteriormente su padre le escribió la letra.
Lo que mas se destacaba de Castillo era su gran cultura e intelecto que dejaba a mas de uno con la boca abierta ya que en ése entonces se creía que el tango era de gente de escazos recursos en todos sentidos.
En el año 1927 viaja a España junto con una orquesta integrada por: Ricardo Malerba y Miguel Caló en bandoneones, Alfredo Malerba en piano, Carlos Malerba y Estanislao Savarese en violines, Roberto Maida en voz y él como pianista y director. Entre su repertorio estaban: "Caminito del taller", "Acuarelita de arrabal", "Silbando", "El Aguacero" e "Invocación al tango"; la gira debido al gran éxito que tuvieron se prolongó por mas de dos años y su regreso fue con todos los honores.
De vuelta en Buenos Aires fue nombrado en el Conservatorio Municipal de Música en 1930 como profesor de solfeo y teoría.
En 1931 viaja nuevamente a Europa con la compañia del "Teatro Sarmiento".
En el año 1935 decide volcarse a su creación poética optando por la colaboración con músicos que tuviesen orquesta para la composición de la música.
De singular importancia, por la calidad de la obra, fue la colaboración con Anibal Troilo, de los que destacaremos: "María", "La última curda", "La cantina", "A Homero", "Y a mi qué", "Una canción" y "Desencuentro". Entre la increíble lista de tangos de su creación, se pueden mencionar: "Dinero, Dinero" (en conjunto con Enrique Delfino), "Te llaman violín" (junto a Elvino Vardano), "La Madrugada" (en colaboración con Angel Maffia), "Un hombre silba" (con música de Sebastian Piana), "Para qué te quiero tanto" (en compañia de Juan Lorenza), "Papel Picado" y "Tango sin letra" entre otros.
Susana Rinaldi - A Cátulo Castillo
También se desempeñó como periodista trabajando en diarios como "El Líder", "El Nacional" y "Última Hora". Además fue presidente de SADAIC y de la Comisión Nacional de Cultura, hasta que nuevamente por aspectos políticos en 1955 fue despojado de sus cargos hasta el año 1958 cuando Arturo Frondizi asume el gobierno.
Continuó trabajando en SADAIC y a los 69 años, el 19 de Octubre de 1975 fallece en su casa
Caserón de tejas
¡Barrio de Belgrano!
¡Caserón de tejas!
Te acordas, hermana
De las tibias noches
¿Sobre la vereda?
Cuando un tren cercano
Nos dejaba viejas
Raras añoranzas
Bajo la templanza
¿Suave del rosal?
¡Todo fue tan simple!
¡Claro como el cielo!
Bueno como el cuento
Que en las dulces siestas
¡Nos conto el abuelo!
Cuando en el pianito
De la sala oscura
Sangraba la pura
Ternura de un vals
¡Revivió, revivió!
En las voces dormidas del piano
Y al conjuro sutil de tu mano
El faldón del abuelo vendrá
¡Llámalo, llámalo!
Viviremos el cuento lejano
Que en aquel caserón de Belgrano
Venciendo al arcano nos llama mama
¡Barrio de Belgrano!
¡Caserón de tejas!
Donde está el aljibe
Donde están tus patios
¿Donde están tus rejas?
Volverás al piano
Mi hermanita vieja
Y en las melodías
Vivirán los…
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