viernes, 20 de septiembre de 2019

21 de septiembre se festeja el día del Estudiante y llegada de la primavera

El 21 de septiembre es un día muy especial en Buenos Aires. No sólo se celebra el Día del Estudiante, sino que festejamos la llegada de la Primavera a la ciudad después de un húmedo y frío invierno. Las calles porteñas comienzan a teñirse con el peculiar y encantador violeta de los Jacarandá.


A diferencia del otro hemisferio, donde en este día se celebra el equinoccio de otoño, en este lado del mundo celebramos el equinoccio de primavera y los estudiantes salen en grupos a festejar su día y todos los parques y plazas son invadidos con una ola de juventud y algarabía. Normalmente se hace un picnic bajo el agradable sol primaveral con mate, facturas y sonrisas.

Según la historia, la propuesta de festejar el día del estudiante justo en este día es de Salvador Debenedetti, quien era presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA en el año 1902.

Primavera
Desde la ciencia que estudia los astros, se explica que el comienzo de la estación está supeditado al equinoccio de primavera. En el 2019, en el hemisferio sur se producirá el 23 de septiembre a las 4.50 (hora argentina) y terminará el 22 de diciembre.

Cuando se concreta un equinoccio, el Sol forma un eje perpendicular con el Ecuador, lo que genera que la duración del día y de la noche sea la misma en toda la Tierra.

El Equinoccio de septiembre es un fenómeno en el cual la luz del día dura exactamente las mismas horas que la noche.

Durante el equinoccio, el sol de desplaza justo por la línea del Ecuador, por lo que ambos hemisferios de la tierra son iluminados de la misma forma.

El ecuador celeste es un gran círculo trazado en la esfera celeste en el mismo plano que el ecuador, o lo que es lo mismo, su proyección en el espacio.

Esta línea imaginaria divide el cielo en dos mitades: hemisferio norte celeste y hemisferio sur celeste. Perpendicular a dicha recta se encuentra otra, la eclíptica, que recorre la bóveda celeste de norte a sur y marca la trayectoria del Sol en el firmamento a lo largo del año, el cual se desplaza aparentemente ante nuestros ojos a causa del movimiento de translación de la Tierra.

La eclíptica está inclinada 23,5 grados con respecto al ecuador celeste, de forma que la corta en dos puntos, conocidos como Aries y Libra. Cuando el Sol, en su transición hacia el hemisferio norte, se sitúa en el punto Aries, uno de los puntos en los que convergen ambos planos, se produce el inicio de la primavera.

En esta época del año, la duración del día y la noche prácticamente coinciden, y por eso, a esta circunstancia se la llama también equinoccio de primavera.

El equinoccio ocurre dos veces en el año: en marzo y en septiembre. En el hemisferio sur, el de primavera se produce entre el 22 y el 23 de septiembre. Mientras que en el norte, entre 20 y 21 de marzo. Las fechas son inversamente proporcionales con el otoño, de acuerdo a la parte del mapa que se trate.

Día del estudiante
Cada país tiene su propio día del estudiante. No implica un festejo universal. En Argentina, curiosamente, coincide con mismo día que da comienzo a la primavera. Las celebraciones se funden y los parques rebalsan de niños y adolescentes.

Hace ya más de un siglo que el 21 de septiembre pasó a ser el Día del Estudiante. La fecha se eligió en homenaje al gran padre de la educación nacional: Domingo Faustino Sarmiento. Es que el 21 de septiembre de 1888 llegaron a Buenos Aires, procedentes de Asunción, sus restos.

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