Como ayer.
Como seguramente mañana.
Te extraño en los silencios largos,
en los rincones de la casa,
en esos pequeños detalles que nadie más nota…
pero que mi corazón reconoce al instante.
Te extraño cuando todo parece estar bien
y,
aun así, algo se siente incompleto.
Es un dolor que no hace ruido.
No grita.
No reclama.
Pero se queda.
Y pesa.
Porque el amor verdadero no desaparece.
No se borra con el tiempo.
No se reemplaza.
Solo aprende a convivir con la ausencia.
Y aunque ya no pueda verte,
sigues viviendo en cada recuerdo,
en cada sonrisa que me arrancas desde la memoria,
en cada latido que aún lleva tu nombre. 🐾
Publicación de Entre amor y risas, vía Facebook.
No hay comentarios:
Publicar un comentario